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Cuando Amar Demasiado es una Enfermedad…

Cuando Amar Demasiado es una Enfermedad…

Hablamos de relaciones adictivas cuando nos producen daño, comprometen negativamente nuestra salud física y emocional y, a pesar de querer dejarlas, no podemos liberarnos de ellas.

Del mismo modo que una persona adicta a una sustancia, necesita y tolera cada vez más cantidad de dicha sustancia para poder sentirse bien y supuestamente “funcionar”, los  “adictos al amor” soportan mucho sufrimiento en las relaciones que establecen.

Comienza a confundirse al amor con “obsesión”. Esta adicción puede ser  a alguien en particular, a una serie de hombres o mujeres, o a la búsqueda de una pareja (en caso de no tener una relación).
Se sienten atraídas por seres humanos incapaces de formar una pareja “sana”; Eligen una y otra vez (porque se trata de una elección) a personas incapaces de comprometerse afectivamente. Sujetos que son emocionalmente inaccesibles.



“Estas personas interpretarán todos estos rasgos como señales de que ese sujeto está necesitado e intentará ayudarlo, salvarlo, curarlo o cambiarlo con el poder de su amor”. En esto radica el punto de partida y la posterior dinámica insana de la relación. Dinámica que se caracteriza por la dependencia mutua (adicción).

Hay en estas relaciones dramatismo, caos, excitación, sufrimiento, algunas veces un alto voltaje de erotismo y sexualidad” (Joseph Maria Fericgla).

Actualmente se llaman estas personas co-dependientes, se caracterizan por:

  • Ponerse en último lugar, llevando a cabo TODA forma de sacrificios personales, dejando de lado sus intereses y sus agendas de vida para “ayudar” al individuo del cual depende.
  • A más problemas, mayores dificultades e imposibilidades, el vínculo y la atracción por dicha persona crece.
  • Viven destacando lo positivo de la relación, frente a sí mismos y a los demás….pero sufren de ceguera y sordera selectiva ante lo negativo o malo de su “amor”
  • Si no funciona se culpan por el fracaso.
  • Sufren de pánico al abandono y de ahí que siempre estén están dispuestos a  cualquier cosa para evitar que la relación se acabe.

La seducción y la sexualidad son los factores importantes en la dinámica de la relación. Los encuentros sexuales tiene mucha “magia“, química, romanticismo, erotismo y sensualidad. Hay un gran esfuerzo por complacer en el área sexual. Piensa que la sexualidad salvará, sanara o “amarrara” al individuo con el que tiene una relación adictiva.

En su angustia por el miedo a ser abandonada, comienza a querer manejar y controlar al compañera, comenzando así la famosa danza “del sofocado y el abandonado” y mientras mas se distancia la pareja, el adicto refuerza sus intentos dando más “amor”: aumenta la concentración en la conducta del compañero, dependen cada vez más de él en lo afectivo. Abandona sus intereses personales, sienten furia e impotencia inexplicables,  surgen síntomas físicos y psíquicos relacionados con la adicción y el stress que esta le provoca.

Si una de las personas de la pareja trata de distanciarse, o de interrumpir la relación, aparece el “síndrome de abstinencia” (igual que a cualquier adicto).

“….un estado físico y mental del profundo dolor; sensación  de vacío, insomnio, llanto, angustia, auto-reproches,  miedo, etc.

La raíz de esta obsesión no es el amor sino el miedo. Miedo a estar solo, al abandono, a no ser digno, a ser ignorado.

En todo este proceso se da un deterioro del autoestima, la dependencia es cada vez mayor y más perjudicial” (Joseph Maria Fericgla).

¿Qué lleva al ser humano a la adicción al amor? Como siempre las familias disfuncionales, la relación con papa y mama y la relación de papa y mama, tienen mucho que ver.

Resumen:

  • El adicto al amor solo ve lo positivo de la relación, sufre de sordera y ceguera “selectiva” y niega lo malo de la relación  frente a los demás.
  • La adicción al amor presenta síntomas muy parecidos a la adicción a sustancias toxicas.
  • La codependencia está muy implicada en estas personas. Las personas se olvidan de si mismas para “rescatar” al amado, se “regalan”.
  • Esta adicción produce dolor y sufrimiento, pero la persona no puede dejar a quien la maltrata.

Sobre el Autor

Nancy Alvarez

Psicología Clínica con maestría y post grados en terapia familiar de pareja y sexual. Miembro del Board Americano de Sexualidad.

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Sobre Nancy Alvarez

Es doctora en psicología clínica con maestría y post grados en terapia familiar, de pareja y sexual, también tiene... Leer más.